Archivo | Mané Galisteo RSS feed for this section

DE ALAMBRE

15 Feb

Mané Galisteo, Málaga

 

Fosa común en el cementerio de San Rafael Málaga

La vi.

Oxidada en el tiempo, en la tierra humedecida

por mil noches de lluvia,

ví de alambre frío y devastador

la oscuridad royendo las muñecas de los hombres más valientes.

Hace 60 años 5000 balas cobardes

arrinconaron sus músculos victoriosos. Músculos,

corazones, puños altivos

que cayeron reos del odio, la soberbia y la envidia.

Españoles valientes

os vi tras 60 años de fosa.

Vi vuestros huesos tumbados en el barro,

vuestras manos amarradas con alambres.

Pude ver vuestro dolor por la libertad

que en ese mismísimo instante y no antes, se perdía.

Vi vuestro orgullo guerrero.

Vi y amé vuestra digna fuerza,

vuestra magna sangre,

vuestra magna sangre…

Nuestra sangre.

ESTE ES MI CONSEJO, VUELA

19 Ene

Mané Galisteo, Málaga

Del libro Una revolución permanente.

 

Quiero que vueles tan alto como las ocas del Ganges

que dejan a sus pies las torres del Himalaya en su viaje hacia el sur
y de nostalgia llenas regresan a los vergeles de la India.
Quiero ver tu cara helada por el aire cruzada. Que sientas.
Que pertenezcas a una banda que vuela al paraíso.
Quiero que vueles como las ocas del Ganges.
Tan bellas.
Tan alto.
Tan asiáticas.

EL CUERPO DE LOS SUEÑOS

25 Jul

 

Mané Galisteo Barcelona 1970 (aunque reside en Málaga)



Poema a la revolución del 15 de mayo

 

Cuerpos de unidad diversa y solidaria. Estos cuerpos tuyos, míos, parten hoy buscando el tiempo.

Son cielo y tierra de una vez entretejidos inventando la Palabra, razonando el viento. Son nuestros ojos que se expanden copiando al Universo. Son un vendaval fresco, eléctrico, tremendo.

Se mueven inseparables incubando un tiempo imparable, preñándolo de fértil músculo. Alumbrándolo de vida generosa, exhuberante.

Por hambre de futuro unidos, definitivos, firmes, brazos, caminos; navegan con las velas del deseo desplegadas, precipitándose sin esperar un permiso imposible.

Con la libertad humilde del silencio acumulado y una fuerza de piedra íntima, labrada, palpitando, están anunciando un mañana enamorado.

¡Esta tierra habita ya el cuerpo de los sueños!