Archive | Daniel José Ubillús Núñez RSS feed for this section

¡Mundo, sonríe!

27 Sep

 Daniel José Ubillús Núñez, Perú 1987


¡Mundo, sonríe!, ¡mundo, sé feliz!

Que tus lágrimas son las mías

y es también mía tu alegría,

Porque eres mi padre y mi hermano,

Raíz y fruto, palmo a palmo;

Tu aroma de ciruelo,

tu sonrisa de judías,

tu cabello de lechuga, mías.

De todos y mías.

.

¡No llores tanto!

Sécate el llanto,

usa el sol como manto,

perfúmate en el bosque,

rocíate talco de amapolas,

Danza y brinca con las olas,

Vuelve a sonreír con cada canto

Y en la brisa o en el monte, no más llanto.

.

Yo, tu hijo y hermano,

te lo encomiendo,

Que tus paisanos, otros mundos,

nos están viendo.

.

¡Mundo, ríe!, ¡mundo, goza!

Mantén la sonrisa vigorosa,

Porque es la mía, de Juan, rosa y María

.

Con tus dientes de infante,

Tu gran boca de elefante,

Tu fresco aliento de lluvia,

tu color de mar y tierra

recíbelos, elegante,

Que ya vienen a ayudarte

Un pueblo, otro pueblo,

Armados con arrumacos,

En aviónes, trenes y barcos,

Atienden a lo lejos tu quejido,

Porque es del viento,

es mío, es del pájaro en su nido.

.

Multitudes afligidas con tu duelo,

muchedumbres repetidas como espejos,

cabalgan presurosos, entregados,

Sólo quieren acariciarte el pelo,

curar tus vetustas heridas

¿No los oyes a lo lejos?,

Son tus hijos, tus hermanos,

cada vez más cerca, cada vez más humanos…

.

Espéralos, firme, sereno,

no te rindas,

No te enfermes en el sur,

no te rompas en el norte

Yo, tu voz y mano, te lo ordeno:

Sonríe, estoico, como un reno

No durará mucho más, el dolor de tu veneno

Te lo prometo, ¡Aguanta!, ya vienen, ya no están lejos…


Oda a todo hombre y mujer que lucha

8 Ago


 Daniel José Ubillús Núñez, Peru 1987


A todo hombre y mujer que lucha, me tomo la ligereza de decirle:

Que la política no te envuelva en sus tenaces garras,

Esquiva su veneno de izquierda o derecha;

tú vales más que dos conceptos antagónicos.

¡Ten cuidado! Sus tentáculos son largos,

te esperan pacientes en sus refugios camuflados,

como espera la víbora a su presa,

y una vez que te atrapan, no te sueltan;

te envuelven en su cuerpo viscoso, azul o rojo,

y no te dejan ir sino hasta oír

el sonoro crujido de tus huesos rotos.

No cambies tus ideas por un escaño,

no te arrodilles ante su discurso;

Levántate y mírale a los ojos, ríete de ella,

Deslízate entre sus agujeros,

y sigue luchando; pancarta y grito,

Y sigue andando; esperanza y mito.

A todo hombre y mujer que lucha, me tomo la ligereza de decirle:

Haz de tu voz tu arma más peligrosa y de la paz tu más fiel escudo.

Algunos de tus hermanos del pasado claudicaron;

respiraron del odio, empuñaron el rifle y se equivocaron.

Nunca apagues el fuego de tu lucha,

Pero no te confundas, no te entregues a la embriaguez de la ira.

Come del pan infinito del conocimiento,

Bebe del agua pura del entendimiento.

Haz de tu lucha un fiel reflejo humano;

Grítale al universo que la paz ha dejado de ser inquilina fugaz,

que se ha convertido en tu eterna compañera, allá adonde tú vas.

y sigue luchando; pancarta y grito,

Y sigue andando; esperanza y mito.

A todo hombre y mujer que lucha, me tomo la ligereza de decirle:

Que tu bandera sea el mundo entero.

Que tu religión sea ayudar a los demás.

No dejes que te mientan; el mundo y tú son uno.

No odies al que te señala, al que te juzga y no te comprende;

Ayúdale, necesita de tu abrigo;

Recógele en tus alas, protégele de la ignorancia.

Quizás, sea un enfermo más del beneficio,

O tal vez, un soldado de la incomprensión,

Mas nunca olvides, que es humano como tú,

que también luchas por él, que es parte de tu inspiración.

Invítale a tus conciertos de protesta,

Llévale a tu casa, aliméntalo de conocimiento.

Y juntos aprenderán a reír como el viento,

a cantar como el viento; alegres, acariciando hojas;

pletóricos, silbando al amanecer.

Y a seguir luchando; pancarta y grito,

Y a seguir andando; esperanza y mito.

Yo, el que escribe, sueño como tú.

Soy el que como tú entiende, se indigna y reclama.

Tu compañero incondicional, tu hermano terrenal

El que como tú pretende, pintar el alba del nuevo día.

El que anhela cantar las canciones dormidas;

Recitar los poemas huérfanos de guaridas.

Pasito a paso, acercarse a la verdad

Piedra a piedra, construir un mundo de libertad

Y juntos, seguir luchando; pancarta y grito

Y justos, seguir andando; esperanza y mito.