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Soberanía del alma[1]

7 Nov

Antonio Viñas. Benalauría, Málaga.

Para Vía Campesina

 

200 millones de campesinos

tejiendo abrigo y mantel

al otro lado de Wall Street,

como una gran Internacional

prensando el mismo sueño,

las mismas uvas,

escanciando el mismo vino

 

llevan indignados toda la historia,

aún cargan y desploman costales

de un grano que se les despoja,

de ellos habla Berger en sus poemas

y de sus virtudes, Horacio,

en “Odas Beatus ille”

 

una banda sonora,

un rezo cumbre les lleva, 

una solución antigua, limpia y original,

tecnológicamente ocre

proponen sus manos pensantes

 

agricultura

agricultura

 

retrovisor de agricultura

 

no traen cantos de sirenas,

ni utopías ecoguays, ni vacaciones,

aquí hay trabajo, trabajo y fe,

maíz inclinado a la justicia,

verdad y templo de esperanza

para el hambre que se muere

con moscas en los ojos

 

pueden errar en sus certezas,

pero el traspiés iría en sus costados

cuando otros llenan los bolsillos

 

aquí hay pueblo en sí mismo,

más tierra que tierra,

valores que no cotizan,

su almas no están en venta

 

ni neutrales, ni neutrones,

vía láctea, camino de leche,

esta es su plaza sol,

su mayo siempre

 

ellos, mujeres y hombres,

semilla en alza,

amorosos del campo,

río,

soberanos del alma.


[1] A  propósito del documental “La vía campesina en movimiento. Por la Soberanía Alimentaria. http://www.v,imeo.com/27474387

 

15 Sol

31 Ago

Antonio Viñas. Benalauría, Málaga.

15 de mayo.

Hoy ha salido un sol,

sus manos juntas están más juntas

al alojarse en los trigos,

en las plazas de las ciudades,

en los mercenarios rotativos del país,

ocupando titulares, pasos perdidos,

hierros de esperanza.

Su luz se sienta en las primeras páginas

y apunta a presidentes de todo a cien,

a aristocracias de bancos

que viven en Marte o se lo hacen

y a golpe de publicistas

dictan la ley por la espalda.

Su corazón, su pensamiento,

son hojas en el aire vestidas a su aire,

un nuevo sueño de yedra

por la tierra hasta el cielo,

hombres y mujeres, aún tiernos,

aún ríos, aún viejos que han dicho:

¡hasta aquí la mentira!

¡su jaula y su alpiste para otros!

¡Primavera en pie bajo el asfalto,

dejemos de mirarnos el ombligo,

cansados de morir frente a un espejo,

pupilas, marchemos hasta el alma,

toquemos la conciencia, su torre,

su campana!