Francis Vaz, Huelva
Nació ave del paraíso, desnudo, sin plumas,
pero con los años punzantes de sus heridas
brotaron alas como arcoíris cegador.
Su sexo, confusa travesía de frágil escarcha,
aunque ella sonreía cómplice a la mujer fogosa del espejo
y a sus diecisiete años soñaba con héroes
de intenso placer y amor extenso.
Ayer celebró su cumpleaños. En un café americano
sorbía coqueta un refresco
cuando decidió retocarse el maquillaje.
Otras chicas esperaban en la cola,
le impidieron el paso, la insultaron y abofetearon,
la tiraron al suelo y le patearon la cara,
mientras los camareros reían, hacían apuestas
y grababan todo con sus móviles.
Mañana podréis verlo en el youtube.


